La fiscalidad internacional atraviesa un proceso de cambio profundo. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lidera una serie de reformas clave destinadas a modernizar las normas tributarias globales y adaptarlas a una economía cada vez más digitalizada y global. Estas iniciativas, conocidas como Pilar 1 y Pilar 2, buscan corregir desequilibrios históricos y promover una tributación más equitativa y eficiente para los grupos multinacionales.
Pilar 1: Un nuevo criterio para la asignación de potestades fiscales
El Pilar 1 introduce un cambio sustancial en la forma en que se distribuyen los derechos de imposición entre los países en los que operan las empresas multinacionales. Su foco principal está en aquellas compañías que obtienen ingresos relevantes en jurisdicciones donde no cuentan con una presencia física significativa, una situación común en el sector tecnológico y digital.
¿Qué transformaciones propone?
- Habilita a los países donde se generan los ingresos a gravar una parte de los beneficios, aun cuando la empresa no tenga establecimiento permanente.
- Busca que los ingresos provenientes de ventas digitales, servicios en línea y activos intangibles tributen en los mercados donde se encuentran los consumidores.
- Implica una redistribución parcial de la base imponible, ampliando la capacidad tributaria más allá del país de residencia de la empresa.
Este enfoque refleja la evolución de la economía moderna, donde la creación de valor ya no depende exclusivamente de la presencia física, sino del acceso a mercados y usuarios a nivel global.
Pilar 2: Impuesto mínimo global para limitar la competencia fiscal
El Pilar 2 tiene como objetivo reducir la erosión de la base imponible y desalentar la competencia fiscal perjudicial entre países, mediante la implementación de un impuesto mínimo global del 15% para los grupos multinacionales.
¿Cómo funciona este esquema?
- Exige que las empresas tributen, como mínimo, un 15% sobre sus beneficios en cada jurisdicción donde operan.
- Cuando la carga fiscal efectiva en un país se ubica por debajo de ese umbral, se aplican impuestos adicionales en otras jurisdicciones del grupo.
- Desincentiva la transferencia artificial de utilidades hacia territorios con baja o nula tributación.
Con este mecanismo se busca generar condiciones más equitativas y asegurar una recaudación fiscal más justa a escala internacional.
Impacto y desafíos para las empresas
Las multinacionales deberán revisar y ajustar sus estructuras fiscales para alinearse con este nuevo marco normativo:
- Pilar 1: Análisis y adecuación de las políticas de asignación de ingresos y derechos de imposición entre jurisdicciones.
- Pilar 2: Monitoreo permanente de las tasas efectivas de tributación en cada país y rediseño de estrategias para cumplir con el mínimo del 15%.
Si bien estas medidas están orientadas principalmente a grandes grupos empresariales, también representan una oportunidad para los países en desarrollo, al mejorar la distribución de los ingresos fiscales derivados de actividades multinacionales.
¿Está tu empresa preparada para este nuevo escenario?
Frente a un entorno fiscal en constante evolución, anticiparse y comprender en profundidad las implicancias de estas reformas resulta esencial. Una adecuada planificación fiscal y un asesoramiento especializado serán determinantes para asegurar el cumplimiento normativo y optimizar la carga tributaria dentro del nuevo marco global.
Contar con un equipo con experiencia en fiscalidad internacional permite acompañar este proceso de adaptación, reducir riesgos y aprovechar las oportunidades que surgen a partir de la implementación del Pilar 1 y el Pilar 2.