Desde enero de 2024, Estados Unidos implementó una nueva obligación informativa que impacta directamente a brasileños que mantienen estructuras societarias en ese país. Se trata de la Declaración de Beneficiarios Finales (Beneficial Ownership Information – BOI), que debe presentarse ante la FinCEN (Financial Crimes Enforcement Network), organismo dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense encargado de la prevención de delitos financieros.
Esta exigencia surge a partir de la Corporate Transparency Act (CTA), una reforma estructural aprobada en 2021 en el marco de la Ley de Defensa Nacional. Su finalidad es clara: identificar a las personas físicas que se encuentran detrás de las estructuras societarias y limitar el uso de sociedades pantalla para actividades ilícitas como el lavado de activos, la evasión fiscal o el financiamiento del terrorismo.
¿A quiénes alcanza esta obligación?
La declaración debe ser presentada por la mayoría de las entidades registradas en Estados Unidos, incluyendo LLCs, corporaciones y otras sociedades constituidas bajo la legislación de cualquier estado norteamericano.
Esto comprende también a las estructuras creadas por brasileños con fines de planificación patrimonial, inversiones inmobiliarias, administración de activos o tenencia de cuentas bancarias en EE.UU.
Incluso las sociedades sin actividad económica operativa están alcanzadas por la normativa, salvo ciertas excepciones puntuales, como empresas que cotizan en bolsa, instituciones financieras reguladas o determinadas organizaciones sin fines de lucro.
Contáctanos para más información
¿Qué se considera beneficiario final?
La normativa define como beneficiario final a toda persona física que:
- Posea o controle, de forma directa o indirecta, al menos el 25 % del capital de la entidad; o
- Ejerza control sustancial sobre la sociedad, aun sin participación accionaria directa.
Este concepto incluye situaciones de control ejercido a través de contratos, fideicomisos, acuerdos societarios o incluso mediante influencia informal sobre la gestión o las decisiones estratégicas.
Obligaciones para nuevas estructuras societarias
A partir de 2024, toda sociedad constituida en Estados Unidos debe presentar su Declaración de Beneficiarios Finales dentro de los 90 días posteriores a su inscripción ante la autoridad estatal correspondiente.
Este requisito transforma la constitución de sociedades en un proceso que ya no es meramente formal. Desde el inicio, será obligatorio identificar a las personas físicas que se encuentran detrás de la estructura, lo que exige una planificación previa basada en transparencia y cumplimiento normativo.
Adicionalmente, los profesionales que intervengan en la constitución —abogados, contadores o agentes registradores— también deberán ser informados en la declaración inicial, incrementando significativamente los niveles de trazabilidad.
Plazos para presentar la declaración
- Las empresas constituidas en 2024 o con posterioridad deben presentar la BOI dentro de los 90 días desde su registro.
- Las sociedades existentes antes del 1.º de enero de 2024 tienen plazo hasta el 31 de diciembre de 2024.
Información requerida por FinCEN
Cada entidad deberá informar, entre otros datos:
- Nombre completo, fecha de nacimiento y domicilio del beneficiario final.
- Documento oficial de identificación, como pasaporte.
- Datos de las personas que intervinieron en la presentación y registro de la sociedad.
Impacto para brasileños con sociedades en Estados Unidos
Esta obligación marca un cambio profundo en el enfoque de Estados Unidos respecto a la transparencia corporativa. El impacto es directo para brasileños que utilizan estructuras estadounidenses para planificación sucesoria, tenencia de activos o inversiones internacionales.
El incumplimiento puede derivar en multas de hasta USD 500 por día, además de sanciones penales en casos de ocultamiento intencional de información.
La etapa de opacidad en la titularidad societaria ha llegado a su fin. Las estructuras en EE.UU. ya no pueden considerarse vehículos libres de control fiscal o regulatorio. Regularizar la situación y actuar con previsión se vuelve indispensable.
Recomendamos a todos los brasileños que poseen sociedades en Estados Unidos —o que planean constituir nuevas— revisar de inmediato su situación legal y contable. Contar con asesoramiento especializado en planificación internacional resulta clave para cumplir con la normativa y evitar riesgos innecesarios.